Últimamente no pasa una semana sin que alguien comparta en redes la apertura de una nueva cafetería de especialidad en Bilbao. Tuestes claros, métodos de filtrado, orígenes únicos, baristas que hablan de notas de cata como sumilleres. La capital vizcaína está viviendo un momento muy bonito y desde Kaitxo lo seguimos con mucha ilusión. Porque de alguna manera, sentimos que formamos parte de esa historia.

Skamata, el principio de todo
En 2008 abrimos Skamata, una cafetería en el corazón de Enkarterri: Balmaseda. Desde el principio quisimos que el café fuera algo más que un trámite. Pero cuanto más intentábamos mejorarlo, más preguntas nos surgían. ¿De dónde viene este grano? ¿Por qué este café sabe así y el de al lado no? ¿Qué está pasando en el tueste?
Esa curiosidad nos llevó en 2015 a formarnos de verdad. Viajamos a Barcelona, donde tuvimos la suerte de trabajar con Kim Ossenblok, que por aquel entonces compartía espacio con Nomad en sus inicios. Después vinieron más cursos, más catas, más viajes. Y una certeza: si queríamos el café que buscábamos, teníamos que tostarlo nosotros mismos.
2017: nace Kaitxo
En 2017 abrimos Kaitxo en la Avenida de las Encartaciones. Pero no solo café. Desde el principio quisimos unir dos mundos que tienen muchísimo en común: el café y el chocolate. Ambos nacen de un fruto, ambos dependen del origen, la fermentación, el secado y el tueste. Ambos cuentan la historia del lugar donde crecieron.

Mientras Jon Mikel se centraba en el café, Raquel González, cofundadora de Kaitxo y primera master sommelier de cacao certificada de España, recorría el mundo investigando y probando habas de cacao para elaborar chocolate bean to bar: directamente del haba a la tableta, sin intermediarios ni aditivos innecesarios. Los reconocimientos internacionales llegaron pronto y nos dieron mucha alegría, pero lo que más nos motiva sigue siendo lo mismo que al principio: entender bien el producto y transmitirlo.
¿Qué está pasando en Bizkaia con el café de especialidad?
El consumidor ha cambiado. Ya no le vale cualquier cosa. Quiere saber de dónde viene su café, cómo fue procesado, quién lo tostó y cuándo. Y eso nos parece fantástico.
Lo vemos en nuestros clientes profesionales. Cafeterías como Malavolta, Teikenea, Charamel Casco Viejo o Charamel Alda Recalde han dado el paso de exigirle más a su café porque sus clientes se lo piden. No todas se definen como cafeterías de especialidad, pero todas comparten algo importante: el convencimiento de que una buena taza marca la diferencia. Eso, para nosotros, es lo que realmente está cambiando en Bizkaia.

Desde Enkarterri, con ilusión
Nos gusta pensar que formamos parte de algo más grande. Una forma diferente de entender el café y el chocolate, más conectada con el origen, con las personas que cultivan y con el territorio desde el que trabajamos.
El café de especialidad no es una tendencia pasajera ni algo exclusivo de las grandes ciudades. Es simplemente querer hacerlo bien. Y eso se puede hacer desde cualquier lugar, también desde Balmaseda.
Si quieres conocer nuestros cafés o nuestros chocolates, visita nuestra tienda online o busca un punto de venta cerca de ti.
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